Entrega… ¿Total?

A menudo solemos leer o escuchar sobre el servicio del apóstol Pablo y su entrega total al Evangelio de Jesucristo, nos anima y exhorta.Un fiel instrumento en manos de nuestro Dios

En su carta a los Corintios vemos reflejada esa humildad y amor para con una iglesia que tenía muchos conflictos y pecados internos que estaban contaminando la congregación. Incluso juzgaron al apóstol mismo.

Preguntémonos nosotros mismos ¿Qué diríamos de esta iglesia?, debemos ser sinceros que no responderíamos con mucha gracia, al menos yo. En contraste, Pablo dijo: “Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús” 1 Co. 1.4.

Claro está en Pablo que el pecado no puede ser tolerado y en el capítulo 5 de esta primera carta vemos un claro ejemplo. Vemos la disposición de su corazón y accionar tratando todos los asuntos de la iglesia en Corinto. Pero algo que confronta y muestra realmente donde estoy parado y donde tú lo estas, querido lector, es que llegando al capítulo 4 vemos una entrega total:

“Hasta esta hora padecemos hambre, tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados, y no tenemos morada fija. Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos. Nos difaman, y rogamos; hemos venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho de todos”, 1 Co. 4.11-13. Jesús dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” Lc. 9.23.

La pregunta es, ¿Cómo estoy yo a la luz de un pasaje como este? ¿Realmente estoy negándome a mí mismo por amor al Señor?, a veces nos quejamos por cosas tan triviales que quedan expuestas a la luz de un pasaje así, sumado a que no vivimos en un país que sufra persecución como en la iglesia primitiva o algunas partes de nuestro mundo actual. No debemos olvidar que por sangre hemos sido comprados y no con cosas corruptibles, sino por la sangre de Cristo. Somos propensos a la queja, al desanimo, al orgullo y por lo general solemos estar pendientes de lo que los demás puedan llegar a pensar de nosotros mismos. Todo eso es basura comparado a Cristo.

Pablo vivió una vida dedicada al Evangelio sin importar el contexto en el que se encontraba. Predicaba la salvación por gracia, por medio de la fe en Jesucristo quien muerto en un madero y resucitado al tercer día, ascendió a los cielos, se sentó a diestra del Padre, y pronto vuelve. ¿Parece una locura?, la palabra de la Cruz es locura para los que se pierden; pero poder de Dios para los salvos. Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios. La sabiduría de este mundo esta corrompida, es diabólica y solo trae perdición. En palabras del apóstol: “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor”, 1 Co. 1.26-31.

Nuestro Señor demanda de sus hijos entrega total; si Él se entregó completamente por ti y por mí, debemos seguir sus pisadas. No importa el contexto en el que estés, sirve a Cristo.

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Cesar Guidi
Cesar Guidi
Sirve en Sonido y Multimedia. Maestro de adolescentes en la Escuela Bíblica IBM Campana. Estudiante de teología en IDEAR. Está casado con Mariela y tienen tres hijos. Puedes encontrarlo en Twitter: @ceeguidi