MI ESPERANZA EN TIEMPO DE TORMENTA

Con mucha frecuencia he escuchado que la esperanza es lo último que se pierde.

Siempre tenemos esperanza para todo, el mundo nos ha hecho creer que es un estado de ánimo, esa esperanza de que “algo” suceda entonces comenzamos a “cruzar los dedos” y cerramos los ojos entonces resulta ilusorio la palabra esperanza.

Hay una verdad que deseo compartir, la biblia define claramente que la verdadera esperanza es Cristo, de hecho esperanza significa seguridad. El salmista en el (Sal. 39:7) meditando dice: “Y ahora, Señor, ¿qué espero? En ti está mi esperanza.” 

Muchas veces nuestros ojos se cierran y nuestros corazones se entristecen a causa de nuestras luchas y aflicciones, es como sentarnos a esperar una limosna del mundo en que vivimos cuando realmente somos ricas en Cristo.

Es maravilloso conocer y vivir esta verdad debemos tener una firme seguridad de las cosas que no entendemos y son desconocidas para nosotras, porque en esperanza hemos sido salvos, pero la esperanza que se ve no es esperanza, pues, ¿por qué esperar lo que uno ve?. Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos. (Ro.8:24-25). Si estás pasando por un momento muy difícil, te sientes agobiada, frustrada y desalentada, no te quedes solo cruzando los dedos y cerrando los ojos imaginándote que algo podría cambiar, confiando en una falsa esperanza. Alza tu mirada fija tus ojos en Jesús (Hebreos 12:2) nadie más que Él sabe lo que estás pasando.

Recuerda las verdades de su Palabra:
ÉL es digno de toda confianza (Sal. 33:4)
Él es nuestro Salvador (Is. 53:3-5)
Él es omnisciente (Sal. 139:1-6)
Él es soberano (Sal. 135:6)
Él es grande en misericordia (Sal. 86:15)
Él no miente (Nm. 23:19)
Él cumple sus promesas (Stg. 1:12)
Él es Todopoderoso (1 Cr. 29:11)

¿Cuál otra verdad has recordado? sigue llenando tu corazón con la verdad, en momentos de dificultad no necesitamos que alguien nos venda esperanzas muertas y mentiras disfrazadas de optimismo desecha eso de tu mente y llénala de una esperanza viva.

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien, según su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, para obtener una herencia incorruptible, inmaculada, y que no se marchitará, reservada en los cielos para vosotros, que sois protegidos por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo. (1 P. 1:3-5).

En nuestro caminar vamos a tener aflicciones pero que eso no sea un obstáculo para seguir el camino a casa de nuestro Padre no te desanimes ni te distraigas, persevera en Jesús.

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Sandra Chimbo
Sandra Chimbo
Sirve en el Ministerio de la web y redes sociales de IBM Campana. Maestra de escolares en la Escuela Bíblica. Cristo la salvó a los 24 años. Es Ecuatoriana y vive en Argentina.