La ironía de la verdad en hebreo, en griego y en latín

La ironía de la verdad en hebreo, en griego y en latín

Marcos 15:25: “Era la hora tercera cuando le crucificaron”.  

                Vs.26 “Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS”.

                Vs.27 “Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda.”     

Marcos expone en este relato el trato que el Rey recibió de su propia nación. En la soberanía de Dios, el cartel que los romanos colocaron para exponer la causa judicial del crucificado, fue nada más que la verdad.  Mr 15:26Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS”.

Jesús era verdaderamente el Rey de ellos, y ellos lo rechazaron con odio. Lo que se expuso allí en el texto de la cruz es el crimen del pueblo, no del crucificado. Crucificaron a su Rey.

En el folklore del futbol argentino, hay un hecho triste que sucedió con uno de los dos clubes más importantes del país. En un juego decisivo para conservar la categoría, sus propios fans ante el fracaso de su equipo, agredieron a sus jugadores, quemaron partes del estadio, en la hora más oscura, cuando sus jugadores necesitaban más aliento. El club históricamente contrincante usa hasta la fecha en sus cánticos y burlas aquel día fatídico…

Esta es la ironía de aquella placa judicial escrita en hebreo, en griego y en latín. Ustedes crucificaron a su propio Rey. No son menos que Judas el traidor. No son menos culpables que sus padres que rechazaron al Dios y pidieron un rey como todas las demás naciones.    Samuel 8:6-7 “Pero no agradó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos un rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová.  Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos”

Ustedes son los que dijeron: Juan 19:15  “No tenemos más rey que César”. Ustedes son aquellos de la parábola en Lucas 19:14Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.” Uds. son la nación que crucifico a su propio Rey, el más maravilloso Rey que jamás haya existido. Ustedes que asumieron la responsabilidad por la crucifixión: Mateo 27:25 “Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.” ¿Tendrían una oportunidad estas personas de corregir su rebelión siendo que su Rey murió? Parecería que no hay forma de escapar de este pecado tan grande.

Leemos en Hechos 2:36 la conclusión del sermón de Pedro: “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo”.  2:37 “Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?”

La multitud ahora se da cuenta de su pecado, han entregado a sus enemigos a su propio Rey, han rechazado a su Salvador, han crucificado a su Rey y han elegido a Barrabas. ¿Cómo han llegado tan lejos en su pecado? Así somos…pecadores incorregibles, esta es nuestra sabiduría terrenal, animal y diabólica. Stgo 3:15. Pedro les da las buenas nuevas: Su Rey vive, y puede perdonarles, pues para eso murió, fue por sus pecados, si se arrepienten y se someten a Él.

Este es el mismo mensaje a para todos…

Cuando una persona llega a este punto, de preguntar sinceramente con un corazón compungido: ¿Qué haré para ser perdonado? Eh pecado y estoy desesperado. Hay Buenas Nuevas, hay un solo Evangelio. Si dices: “He preferido el yugo del Satanás, de llevar su yugo y su carga pesada, pero ahora me vuelvo al verdadero Rey quien dice: Mateo 1:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 11:29-30 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”. Hay perdón y vida eterna en Cristo.

El problema más grande de todas las personas es el pecado, y el Evangelio promete una salvación que trae el reino de Dios a sus vidas y no tan solo liberación de sus problemas.

Un Evangelio que ofrece menos que esto no es Evangelio.

Un Evangelio que ofrece un Salvador sin señorío, no es Evangelio. Porque en esencia la naturaleza del pecado es “No queremos que éste reine sobre nosotros” Lc 19:14.

El Rey salvador te dice: Mateo 1:28 Venid a mí…ahora, no dudes, ni tardes más.

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Dardo Leandi
Dardo Leandi
Dardo Leandi es pastor de la Iglesia Bautista Misionera-Campana, en Buenos Aires, Argentina y promotor de “Ante Su Palabra”, una alianza entre iglesias y hermanos de Argentina para promover la Sana Doctrina.