“La suficiencia de Cristo y las drogas”

El Señor me salvo de mis pecados cuando era un joven 18 años años.

Uno de esos pecados era el uso diario de drogas, uno de muchos, el egoísmo a la cabeza, el orgullo, la mentira, idolatría, inmoralidad, etc. Quebranté cada uno de los diez mandamientos divinos. Creí en Cristo en el año 1985 y desde allí en adelante como dijo Policarpo:

“… he servido a Cristo, y Él nunca me hizo daño. ¿Cómo puedo blasfemar a mi Rey, quien me salvó?”

Cristo nunca me ha dejado de sostener en su amor desde ese día. No hay nada que yo pueda decir mal de mi Salvador. Seria blasfemar. Seria pagar con mal al bien, a su bien infinito. Puedo decir con verdad que Cristo es suficiente para salvar al pecador drogadicto. La suficiencia de Cristo es una doctrina apropiada para hablar de recuperación de adictos. El adicto, como cualquier persona, necesita venir a Cristo, creer en El como Salvador y Señor. Y una vez que se halla en Cristo, tiene el poder de vencer el pecado, la victoria sobre la tentación por la droga será una evidencia del poder de su vida nueva en Cristo.

 Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. (Colosenses.2:6-7)

En una ocasión luego de conducir por varios minutos tuve la sensación de estar yendo por una ruta equivocada.  Paré el vehículo, consulte y me dieron esta buena noticia: “Va bien, siga por esta ruta”. Si ya ha recibido a Cristo, ahora debe andar en Cristo, profundizar esa relación.Esta es la idea del pasaje bíblico: si ya he recibido a Cristo, entonces sigo así, ese es el camino.

Cristo es suficiente. Cristo es el camino, todo el camino, para el cristiano nunca cambia el camino.
• Cristo es el camino de la santificación.
• Cristo es el camino de la glorificación.
• Cristo es el camino de la comunión y poder espiritual.

Leemos en Colosenses 2:6: “de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él”.

“Andar en El” no significa imaginarnos que el camina con nosotros. Eso suena muy espiritual, pero no lo es.  No se trata de visualizar, ni imaginar; este pasaje habla que es un acto continuo de FE. Implica que yo lo sigo por fe, como discípulo. Como lo siguieron los primeros discípulos luego que los dejara en las buenas manos de Dios; el Espíritu Santo. Desde Pentecostés ellos lo siguieron por fe con la ayuda del Espíritu Santo.

 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad… No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. (Juan 14: 16-18).

Esta es la vida cristiana: “andar bajo su Señorío por fe, con el poder del Espíritu Santo”.El adicto que viene a Cristo en arrepentimiento y fe, posee el poder de Dios para caminar así. En mi experiencia veo claramente el cumplimiento de 1º Juan 3:8:

El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

Intenté volver a drogarme en un momento vulnerable de mi infancia espiritual, sencillamente no pude.

Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado… (1º Juan 3:9).

No era yo el mismo de antes, lo que anteriormente me daba placer, ahora ahogaba mi gozo. Dios me lo impidió, con su amor paternal, me preservó. “¿Cómo puedo blasfemar a mi Rey, quien me salvó?”Para decirlo en forma precisa: si el adicto no deja su pecado, es porque no está en Cristo. Si el adicto deja la droga, sin estar en Cristo, sigue perdido en sus pecados, sin salvación eterna.

Una vez leí una frase de alguien que trabaja en un centro juvenil de recuperación de adictos: “Solo Cristo salva de las drogas”. Entiendo lo que él quería comunicar, no obstante no es verdad, hay muchas personas que escapan de las adicciones por diferentes vías. Conocí a personas orgullosas de ser ex-adictos. Individuos que abandonaron el vicio, sin arrepentirse, solo para tener una vida más saludable. Alguien puede escapar del infierno de las drogas por sí mismo o con ayuda, pero no del infierno eterno sin la intervención de Dios.

            El lema sería más bíblico así: “Solo Cristo salva del pecado y sus consecuencias eternas”.

El texto de Colosenses 2:7 termina diciendo: “abundando en acciones de gracias”, esta es la respuesta ética y espiritual de todos los verdaderamente libres en Cristo. ¡Cristo es suficiente para salvar y preservar a los suyos en libertad!

Dardo Leandi
Dardo Leandi
Dardo Leandi es pastor de la Iglesia Bautista Misionera-Campana, en Buenos Aires, Argentina y promotor de “Ante Su Palabra”, una alianza entre iglesias y hermanos de Argentina para promover la Sana Doctrina.